Spotify y los derechos de licencia en el streaming

Spotify y los derechos de licencia en el streaming

Spotify pronto admitirá una de sus políticas más controvertidas: que toda la música en su plataforma esté disponible para usuarios gratuitos y pagos. Mientras trabaja para renegociar sus acuerdos de licencia ahora vencidos con sellos discográficos y los puedas reproducir en las bocinas de tu preferencia, Spotify acordó restringir algunos lanzamientos nuevos a su nivel premium, algo que ha causado mucha polémica pues con la entrada de nuevas plataformas parece una oferta desigual al resto.

El acuerdo puede tardar meses en ser finalizado, pero se dice que Spotify ha aprobado esta cláusula en particular con los principales sellos discográficos. La noticia de las negociaciones en curso de la compañía fue informada por primera vez hoy por el Financial Times, que dijo que Spotify recibirá una reducción en las tarifas de regalías que paga a los sellos discográficos, como parte de un intento por hacer que su negocio sea más atractivo antes de una oferta pública inicial.

El servicio de transmisión sueco ha sido perseguido durante mucho tiempo por artistas de renombre y sus sellos discográficos, que prefieren firmar acuerdos de exclusividad con Apple Music o Tidal de Jay Z. Sin embargo, eso no ha detenido el crecimiento de Spotify. La compañía contaba con 50 millones de suscriptores de pago a principios de este mes, con otros 50 millones de usuarios gratuitos que usan el servicio al menos una vez al mes. Eso duplica con creces la cifra más reciente de 20 millones de suscriptores de Apple y eclipsa los 3 millones de Tidal.

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Aún así, 2016 fue el año en que la música se volvió exclusiva. Los grandes lanzamientos Beyoncé, Kanye West, Chance the Rapper y Frank Ocean llegaron primero a Apple Music o Tidal y sacudieron el panorama cultural, mientras que los usuarios de Spotify fueron enviados a sitios de torrents, transmisiones de YouTube y pruebas gratuitas de servicios competidores.

Spotify se ha mantenido bastante firme en su oposición a las exclusivas desde que una disputa pública con Taylor Swift llevó a la artista a retirar su catálogo en 2014 pero que regresó en 2017 justo en medio de lanzamientos importantes como el de Katy Perry y su álbum Witness. Troy Carter, director global de servicios para creadores de Spotify, dijo en agosto pasado que las exclusivas eran “malas para los artistas, malas para consumidores, y es malo para toda la industria “. En lugar de luchar contra Apple y Tidal por la exclusividad en grandes lanzamientos, Spotify ha invertido más recursos en su nueva división de servicios para creadores. Ese grupo trabaja con artistas para comercializar nuevos lanzamientos, impulsar la venta de entradas y realizar los tipos de impulsos promocionales, de forma gratuita, por los que algunas empresas cobrarían mucho dinero.

Sin embargo, parecería que Spotify está ansioso por apuntalar más buena voluntad económica con posibles inversores, así como con los “tres grandes” sellos discográficos que tienen participaciones minoritarias en la empresa y un interés en que su OPI funcione bien. Si bien el modelo “freemium” que Spotify ha mantenido a lo largo de su existencia está lejos de desaparecer, la brecha entre lo que ofrecen los servicios gratuitos y premium de la compañía pronto podría ampliarse notablemente. Spotify se negó a comentar para esta historia.

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